Fiesta de la Inmaculada Concepción

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La fiesta titular de la Virgen de San Juan es la de su advocación: la Inmaculada Concepción y se celebra del 1 al 8 de diciembre

Las fiestas en San Juan de los Lagos son un tiempo que además de romper el ritmo de los quehaceres cotidianos, le dan sentido porque se trata de un momento de convivencia y también sagrado. Son un espacio para compartir, alegrarse, adornar, cantar, celebrar con flores, música, pirotecnia, danza y folclor. La fiesta con la presencia de la comunidad, tiene un fuerte sentido social y de pertenencia a un grupo. 

En particular, esta fiesta, la de la Inmaculada Concepción, se trata de una tradición centenaria, identitaria y solemne.

Origen de la fiesta, siglo XVII

La fiesta de la Inmaculada Concepción fue instituida en San Juan de los Lagos desde 1666 por el entonces obispo de Guadalajara el Sr. Don Francisco Verdín de Molina y se celebra desde hace más de 350 años. Esta antigua tradición ha ido evolucionando en el transcurso del tiempo. 

Los primeros años que se celebraba esta fiesta, era por motivo religioso solamente, sin embargo, tanto las personas que asistían por devoción y los comerciantes iban en aumento a finales del siglo XVII. Algunos asistían a admirar el santuario, otros a agradecer favores recibidos, muchos otros a pedir plegarias y algunos más aprovechaban para participar en la feria comercial que allí se llevaba a cabo para hacer negocios. 

La fiesta de la Inmaculada Concepción en el siglo XVIII

Al final de este siglo acudían a la feria unas 35 mil personas entre comerciantes y peregrinos. Debido a la influencia, en 1797 el rey de España, Carlos IV concedió a San Juan de los Lagos el privilegio de una feria anual libre de impuestos.

Miles de personas asistían, gente de todas las clases sociales y de casi todo el país iban anualmente a principios del mes de diciembre de cada año. En esos días era imposible arreglar cualquier asunto en la ciudad de México, porque todos estaban o iban camino a la feria. Comerciantes, compradores y visitantes de casi todo el país se reunían en San Juan de los Lagos. Miles llegaban de la ciudad de México, otros llegaban procedentes de Mazatlán, San Blas, Guadalajara y de todas las poblaciones del Bajío cercanas al lugar; también hacían acto de presencia personas de Veracruz, Texas, Chihuahua, Nuevo México, Querétaro, Puebla, Aguascalientes, San Luis Potosí, Morelia, Sinaloa, Coahuila, Sonora y Tamaulipas. En fin, prácticamente asistían representantes de todo el centro del país y del norte.

La devoción sanjuanense en nuestros días 

La fiesta del 8 de diciembre, de la Inmaculada Concepción, se sigue celebrando hasta estos días, sin realizarse ya la feria comercial por tal motivo; ahora es de las festividades religiosas a la que acuden en su mayoría personas de la localidad, aunque también acuden devotos de otras ciudades al santuario de la Virgen en esa fecha. 

Durante el año, el día 8 de cada mes, no es un día cualquiera en San Juan de los Lagos, ese día congrega a cientos de personas en la basílica para rezar la Salve, que es el ritual en honor a la Inmaculada Concepción en donde se presenta el cortejo de la Virgen –formado por danzantes, un grupo integrado por hombres y mujeres adultos, niñas y niños; la Asociación de Caballeros, Damas y Pajes de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos; la Guardia de Honor de la Virgen; monaguillos y sacerdotes– durante la celebración de la misa de 7:30 de la noche y al terminar, la imagen de la Virgen peregrina es escoltada y llevada en procesión en las inmediaciones de su santuario.

Foto: @turismosanjuandeloslagos

Hoy en día, desde la noche del 7 de diciembre asisten cientos de fieles al santuario a cantarle la serenata a la Virgen con mariachi y llevarle ofrendas como flores y veladoras. 

El rezo de la Salve y la Coronita 

Cada día 8 del mes se repican las campanas, se hace una misa especial y se hace una procesión con la imagen de la Virgen Peregrina. Otra cosa que se hace tradicionalmente ese día en el pueblo de San Juan es el rezo de la Coronita, esa es una devoción muy propia de los sanjuanenses desde hace más de 100 años, consiste en rezar plegarias y hacer una procesión dentro de la basílica

Foto: @turismosanjuandeloslagos

El rezo de la Salve es un componente de la celebración, es una oración hacia la Virgen María y la costumbre de rezarla tiene su origen en la época medieval. En la catedral todos los días se canta la salve, pero con devoción más especial el día 8.

San Juan de los Lagos es un pueblo de raíces españolas, aunque en el  principio hubo indígenas, como pasó en los pueblos de los Altos de Jalisco. Sin embargo, se conservan prácticas devocionales prehispánicas y mestizas como los danzantes, las flores, el incienso y otras formas de piedad popular propias de los indígenas como entrar de rodillas, usar coronas de espinas y pencas de nopal en las peregrinaciones.

¿Por qué la gente de San Juan participa en la celebración de la Inmaculada el día 8 cada mes? 

Porque es una tradición recibida de sus padres, es una forma de continuar la historia de amor y devoción a la Virgen de San Juan.

Es también una enseñanza para que las niñas damitas y los niños pajecitos, se conviertan después en caballeros y damas de la Virgen. Porque pasa de los papás a sus hijos. 

Y por supuesto es una forma de hacer plegarias o de agradecer favores recibidos. La gente de la ciudad asiste cada mes, porque no es lo mismo ir a otros templos que ir al templo de la Virgen de San Juan.

En las fechas más significativas del calendario mariano de festividades de la Virgen de San Juan, acostumbran a celebrarlas cada mes y lo manifiestan con repiques y con misas solemnes. Estos detalles, significativos y forman parte de las costumbres, tradiciones y por lo tanto de la identidad de los sanjuanenses.

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2 Comentarios

  1. Teresa Barba

    Muy interesante y completa la información.

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